GERENCIA DE RIESGOS Y CASCADAS DE HIELO

LA GRAN PREGUNTA.

Mientras mirábamos asustados la columna del segundo largo de œLe Troisieme Oeil En Freissinieres ( Alpes ) ( M7/WI6+) por su escasa ( nula ) cohesión con la roca y su tremendo color blanco de tanta agua que havia absorbido, delatando su tremendo peso, volvía a mi mente la conversación con la que Jordi (Tosas) me mantuvo despierto las horas en el coche camino de los Alpes. El dia anterior habíamos intentado una espectacular formación largamente anhelada formada de manera demasiado súbita y por lo tanto, demasiado cristalina. Lo sabíamos, como sabíamos que nadie havia subido por ella, demasiado hueca en los tubos y se derrumbó completamente, casi ante nuestras narices, no solo las columnas, si no también los enormes sistemas de pétalos y su zócalo perfecto que parecía  tan seguro. El hielo de dificultad es así y hay que aceptarlo.

Las horas en el coche transcurrieron amenas mientras intentábamos encontrar, no una solución al eterno dilema, si no más bien una pequeña aportación a este arte de escalar cascadas, más basado en el análisis de diversos parámetros, dejando los riesgos residuales a la suerte de un Santo.

Me llamó mucho la atención una simple matriz de análisis racional-emotivo que Jordi intentaba desarrollar en la autopista y que puede parecer simple y divertida incluso a primera vista, pero su trabajo basado en modelos matemáticos sobre gestión de riesgo y mi manía de intentar adecuar las técnicas de la gerencia de riesgos industriales-empresariales a la escalada en hielo creo que en un futuro culminaran en una especie de trabajo, manual, o tratado sobre gestión especifica del riesgo en montaña. De eso ya hablaremos otro día.

Soy Corredor de Seguros y Risk Manager de empresas e industrias, y lo que hace la gerencia de riesgos en un plano básico es aplicar los cuatro estadios de gestión a un riesgo o conjunto de ellos, como un ciclo sin final.

1-     Análisis y evaluación.

2-     Reducción y control.

3-     Retención.

4-     Transferencia.

Lamentablemente el riesgo de derrumbe no se puede transferir, solo una vez aceptado reducirlo al máximo y GESTIONAR CORRECTAMENTE LA RETENCIÓN PROPIA DE ESE RIESGO.

 Una de la herramientas para el análisis del riesgo que se utiliza es un cuadro-matriz que puede ser más o menos complejo basado en diversos aspectos como frecuencia-intensidad de un riesgo. El de Jordi es más emocional, pero desarrollado veremos que muy científico y valido.Lo que me produjo unas risas en el coche si nos detenemos a valorarlo correctamente puede sernos de gran ayuda ante la gran pregunta que cada uno se formula, por ejemplo en escalada en hielo cuando estas en la base de una estructura a punto de escalarla y te inundan las dudas sobre si lo que vas a hacer es lo correcto, sobre si la estructura va a aguantar, o por el contrario saldrás disparado atado a miles de kilos de agua helada.

 ¿QUE DICE LA MENTE, QUE DICE LA RAZÓN, Y SOBRETODO QUE DICEN AMBAS CUANDO SE COMBINA SUS DECISIONES?

 Veámoslo:

 (Extracto del artículo de Jordi Tosas)

 MATRIZ DE DECISIONES

El corazón dice SI- La razón dice SI: resultado escalo la via.

El corazón dice No-La razón dice SI: resultado escalo la via.

El corazón dice SI- La razón dice NO. Resultado NO ESCALO.

El corazón dice NO-La razón dice NO. Resultado NO ESCALO.

CORAZON 

RAZON SI

RAZON NO

 

 

DICE SI

RESULTADO SI

Razonamiento basado en el sistema de referencia evalúa una condición segura y nuestra percepción y disposición al optimismo reafirman la opción escogida.

RESULTADO NO

Razonamiento basado en el sistema de referencia evalúa una condición no segura y nuestra percepción y disposición al optimismo contradicen el razonamiento.

 

 

 DICE NO

RESULTADO SI

Razonamiento basado en el sistema de referencia evalúa una condición segura y nuestra percepción y disposición al optimismo contradice el razonamiento.

RESULTADO NO

Razonamiento basado en el sistema de referencia evalúa una condición no segura y nuestra percepción y disposición al optimismo reafirman la opción escogida.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Que hacemos cuando la razón y el corazón no se ponen de acuerdo en si escalo o no escalo una via. Si bajo o no bajo un corredor con los esquís.

Esta matriz podría representar una solución hipersimplificada de un sistema estocástico dinámico determinado por dos variables. Por un lado la solución determinada por el algoritmo de razonamiento de nuestro cerebro sobre el nivel de razonamiento marcado por nuestra experiencia, familiaridad con la situación, aspectos sociales y familiares y nuestra disposición a exponernos a la situación. Y por otro lado nuestra disposición al optimismo de que en esas circunstancias que estamos evaluando nuestra actuación sea segura. 

Si formulamos el problema en relación al tiempo en que, poco a poco, nos vamos exponiendo a la situación evaluada. Podríamos describirlo de la siguiente manera.

  1. Razonamiento correcto y situación segura.
  2. Disposición al optimismo que provoca una exposición arriesgada a la situación evaluada.

De donde:

            dx/dt = Ax                  Actuación segura en el transcurso de la situación

            dx/dt = -Bxy               Fases de exposición o gestión arriesgada

Entonces podemos describir la disminución de la seguridad en la situación como:

             dx/dt = Ax-Bxy

 En lo que hace referencia a nuestra disposición al optimismo, podríamos afirmar que:

  1. Es proporcional a nuestro sistema de razonamiento y al nivel de reglas que hemos mencionado, sobre el que este se sustenta.
  2. La cantidad de veces que el nivel de referencia contradice al optimismo.

Lo reescribimos como:

             dy/dt = -Cy

            dy/dt = Dyx

 Combinamos las ecuaciones:

            dy/dt = Dyx-Cy

 Es fácil comprobar que:

  1. En ausencia de optimismo el nivel de referencia y el razonamiento conducen a una buena agestión del riesgo.
  2. En presencia de una gran disposición al optimismo la gestión es incorrecta dado que se pierde la eficacia del razonamiento.

 En el fondo tenemos dos sistemas de ecuaciones acopladas:

                        dx/dt         y       dy/dt

Los puntos estacionarios coinciden con los máximos y mínimos:

                         dx/dt = 0 = dy/dt

                        A-By = 0 = Dxy-Cy

 De donde

                        y = A/B

                        x = C/D

 En el plano:    

                        (x,y) = (C/D,A/B)

Son puntos de una familia de curvas.

                         Alny-By+Clnx-Dx = const

 ( VER GRAFICO 1 AL PIE ) 

Cada curva de la familia representa un ciclo estable en unos niveles mas o menos amplios de seguridad en la gestión de la situación, que podríamos describir de la siguiente forma.

 (VER GRAFICO 2 AL PIE)  

En conclusión, la matriz presentada como inicio del trabajo, podría representar el ciclo no lineal del sistema de ecuaciones. Bien que absolutamente simplificado y utilizando palabras de uso común, tal y como se ha hecho: œsi la cabeza me dice una cosa y el corazón otra o œque hago si pienso una cosa pero la mente me dice otra ¦

De momento ahí dejamos la matriz y nuestro deseo es conocer la opinión de expertos y demás implicados para mejorar su gestión. Añadiremos en un futuro a este trabajo de Jordi Tosas otros artículos para evitar en lo posible accidentes en hielo y resto de actividades en montaña.

La Dama del Lago

LA DAME DU LAC, 2006

œAquello que suspende entre la ausencia y la presencia.

 

Cuenta la leyenda que una dama sumergida en un lago custodia Excalibur. Una espada, forjada por un dios, semilla del futuro, fuerza viva de un rey. Su poder se basa en el conocimiento de la que es portadora, para un caballero, puro de actos y fe.

No sé si nosotros éramos puros, más bien creo lo contrario, y en cuanto a la fe casi mejor ni hablar. Somos dos enfermos, amigos de hace muchos años, que en ese momento nos habíamos separado por un techo de diez metros de roca y hielo al que llamé Aracnid. Esa ruta que gradué de M10 supuso una patada en las tripas para la élite del hielo y mixto nacional de ese momento. Las vacas sagradas se veían de repente insultadas por un desconocido que, según ellos, estaba ansioso de pertenecer a tan distinguido club social. Aracnid, pese a lo que se ha publicado, todavía espera su repetición integral con salida por el hielo, pero esto no impide a los que la han probado y encadenado hasta su última chapa darle un M9+. A lo mejor algún dia alguien se anima, la acaba y se pronuncia en relación a ese trozo que queda, por cierto bastante técnico y que, digo yo de paso, podría darle el M10. Pero eso ahora ya no importa. La basura que conocí durante esa época me hizo aburrir el mixto deportivo de nivel y gracias a ello volver a la esencia verdadera del hielo. A Jordi le paso algo parecido y como buenos amantes de la estupidez humana que somos nos pedimos perdón y decidimos ir a escalar.

 La Dame du Lac se escaló por primera vez  por Thierry Renault y compañeros locales durante un enero  mágico de 1992. No volvió a aparecer hasta 2001 cuando su repetidor Guy Lacelle la escaló en un estilo peculiar ( el primer largo eran dos columnas finas que superó en chimenea y sin poder proteger ), Fréderic Gentet ( Titi ), a quien conocí en Canadà, otro especialista de cascadas extremas, aguardaba paciente su turno. Unos pocos dias de 2003 y unos de 2005 fueron las últimas veces en que la Dame deleitaba a los presentes con su efímera arquitectura.

 Las ocho horas de viaje hasta los Alpes fueron suficientes para nuestra reconciliación espiritual después de 3 años sin escalar juntos. Nuestro objetivo era esta cascada precisamente. Había que celebrar por todo lo alto que Jordi Tosas también acababa de salir del lado oscuro y ya estaba a punto para escalar de nuevo y hacerlo de verdad, sin  tanta gilipollez.

 La ruta cuelga de un extremo del muro rocoso del lago de Montriond en la zona de Samoens. Sabía que el dia 23 de diciembre había tocado suelo y el 2 de enero salíamos disparados de Girona para cortejarla.

Dicen de ella que es el pilar helado más bello del mundo. Su visión en directo fue aterradora. Era sencillamente espectacular y brutal a la vez. Estuvimos rato mirándola desde la carretera y sumidos en nuestros miedos tras esa visión estremecedora entramos en el Hotel para dormir un poco y preparar las armas para la batalla. Esa noche no pude dormir mientras Jordi roncaba como un condenado. Era imposible para mi escalar esa columna reservada solo a los mejores. Por Dios! Sería la primera cascada de la temporada! Y un 6+ para desayunar no era algo a lo que bíceps y cerebro estan acostumbrados de forma habitual.

 Al día siguiente, de madrugada, aproximamos hasta su base y la vimos desde sus pies. Una oleada de miedo nos invadió fluyendo por nuestras venas. El termómetro indicaba 2 positivos y la demencial columna del primer largo parecía fracturada en su base. Nos auto convencimos de que no era segura, de que eso se iba a partir y a matarnos a los dos arrastrándonos hasta el fondo del lago. Cabizbajos y saboreando el amargo gusto de un fracaso anunciado, iniciamos el descenso por el corredor de avalanchas por el que habíamos subido. Fuimos débiles y obedientes a nuestra mente racional. Otra cascada más fácil o simplemente un café caliente en el Hotel sería nuestro premio de consolación.

Jordi leía un libro de filosofía japonesa mientras yo maldecía nuestra suerte sentados en el bar a sorbos de café americano. Me preguntó qué era para mi el miedo y mi respuesta lo pilló desprevenido. Creo que esperaba algo más occidental en mi razonamiento y se encontró con un muro de ideas difícil de digerir. Estuvimos rato charlando acerca de eso. Lo cierto en todas esas horas de conversación espiritual sobre el sentido del miedo es que, sin saberlo, se estaba fraguando la clave del éxito. Entre los dos empezamos a dibagar sobre razones mentales tipo: Un problema si tiene solución no es un problema. El problema era saber si esa columna aguantaría el peso de un escalador sin aplastarlo. No importaba quién encabezara el largo pues en caso de derrumbe moriríamos los dos triturados. La solución: escalarlo. La conclusión: Fin del problema.

Definimos aquel estado de busqueda personal en esa ruta con œAquello que suspende entre la auséncia y la preséncia. Esta frase que define un concepto filosófico oriental resumía nuestra motivación privada y sin saberlo, nuestra amistad.

 Dormí como un bebé, desayuné a gusto y sin preocuparme por nada caminamos hasta su base todavía de noche. No pensar, solo actuar. Ese era nuestro mantra. Nos fumamos un cigarrillo mientras repartíamos tonillos de hielo por el arnés y encordados ya, iniciamos el zócalo de la base de la columna, de grado 3, para instalar reunión. Dejé 2 tornillos en la reunión, miré a Jordi y empezé mi viaje a la ausencia-presencia de ese pilar de hielo que se elevaba hasta el cielo. No puedo expresar con palabras lo que sentí durante esos instantes de escalada tan técnica. Francamente no lo recuerdo. Era sencillamente otro yo. La sucesión de pasajes desplomados me tenían bastante entretenido en no caer. Parecía, pero,  que flotaba en el cielo, con muy poco esfuerzo, mientras Jordi sonreía en la reunión infinitamente lejos, ahí mismo abajo. A pocos metros de la conexión cielo-tierra, allí donde la columna se adhiere al techo de roca, me encontré cara a cara con una grieta que cortaba la columna en todo su diámetro como una rebanada de pan. Podía introducir un puño en ella y su visión disparó mis pulsaciones fuera de toda tabla conocida. La columna estaba totalmente partida por la mitad. Si se fracturaba la base nos arrastraría hasta el lago sumergiéndonos hasta la próxima primavera. Si se desprendía la base superior de la medusa , por cierto, de bastantes toneladas de peso, nos aplastaría a Jordi a mi y al resto de la columna como a gusanos insignificantes. La incertidumbre de lo que pasaría en los siguientes metros lejos de asustarme como dios manda me llenó de curiosidad. Todo era relativo y sugerente a la vez. No tenía las sensaciones habituales como en otras rutas. De haberlas tenido me hubiera bajado de ahí pitando. Me lo miraba todo muy de lejos. Acabé esa aterradora sección descansando sentado encima de un enorme pétalo de hielo que formaba la base de la medusa hasta que recobré el aliento. Me costó un rato encontrar el camino por esos enormes pétalos desplomados y reunir la fe necesaria para subirme a cada uno de ellos.  La inclinación del hielo se volvió más humana y finalicé mi batalla particular. En lugar seguro rosqué dos tornillos extra largos de reunión, arrodillándome encima de los pétalos. Un cigarrillo colgaba de mis labios resecos y llenos de babas congeladas y mis pupilas se inundaron de paz y tristeza. Grité a Jordi para que me siguiera y al rato se reunía a mi lado sin palabras, solo un gesto circular con su dedo en la sien definía nuestro estado mental de esa mañana. Se cargó de material y salió disparado hacia el cielo por otro pilar helado con secciones desplomadas de esas que te dan la risa para no llorar. Lo hizo por que había que hacerlo. Escaló como pocos hacen ese segundo y también horrible largo hasta la cima de la cascada. Lo seguí con la seguridad de un segundo y una risa entre labios.

Nos abrazamos en la reunión, fumamos mirando al cielo, y sin palabras iniciamos el descenso gracias a dos puentes de hielo fabricados sin prisas.

Recogimos los trastos de la base y bajamos por el corredor después de hacerle unas fotos por si esta fantástica cascada no volvía a aparecer jamás.

 El humo de un café nos desvió a la realidad. Nuestro viaje a la auséncia-preséncia había acabado y una agradable sensación de paz pedía a gritos a través de nuestros cuerpos cansados, que le hiciéramos un poco de caso. Me convencí, una vez más, de la realidad vital de este juego. La ausencia de aquello que creemos que tenemos de manera cierta y la presencia de que nada en lo que creemos es cierto. Recordé una ascensión al œConrado-Altamira del Fajol Gran con un amigo pocos meses atrás, recordé el enorme bloque de granito tamaño Seat Panda que casi lo parte en dos en la reunión y como sin palabras pitonamos para salir pitando de la via. Recordé como escalaba y lo bien que me sentía escalando con él…Luego recordé estremecido como su mujer lloraba detrás del féretro cuando sus amigos le bajaron por la escalera de la Iglesia,…Pero orgulloso, recordé también como sonó œThunder œ de los AC/DC en su funeral,…

 Que cada uno busque como quiera respuestas a sus preguntas.

A LA MEMORIA DE ESTEVE SOLÉ.

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